En cualquier espacio de las plantas industriales, la calidad del aire interior (IAQ) es un factor determinante que debe controlarse para que no hayan afectaciones como: la seguridad en la planta, incluyendo la salud de los empleados y la calidad del material. De esta manera, los gerentes de las instalaciones enfrentas varios desafíos, especialmente controlar los humos peligrosos en los espacios de trabajo.

La contaminación del aire causada por el sector industrial, se debe a las distintas fases de los procesos industriales. Algunos de los sectores donde se da lugar a la mayor emisión de contaminantes atmosféricos se puede destacar:

  • La siderurgia integral: Produce todo tipo de contaminantes y en cantidades importantes, siendo los principales: partículas, SOx, CO, NOx, fluoruros y humos rojos (óxidos de hierro).
  • Refinerías de petróleo: Producen principalmente: SOx, HC, CO, NOx, amoniaco, humos y partículas.
  • Industria química: Dependiendo del tipo de proceso empleado, suele producir: SO2, nieblas de ácidos sulfúrico, nítrico y fosfórico y da lugar a la producción de olores desagradables.
  •  Industrias básicas del aluminio y derivados del flúor: Producen emisiones de contaminantes derivados del flúor. 

En los procesos industriales o químicos que implican líquidos volátiles, los humos producidos son difíciles de controlar. Para combatir estos obstáculos, estos son cuatro consejos que ayudaran a los gerentes de las plantas a controlar y minimizar la acumulación peligrosa de humos, mejorando en última instancia la calidad del aire interior de la instalación

1. Implementar sistemas de escape tradicionales

El primer paso para mejorar la calidad del aire interior, es el proceso de eliminación de partículas de humo y vapor de una instalación. Específicamente, los vapores volátiles y difusos producidos por los procesos de corte, molienda y mezclado son los más problemáticos, por lo general requieren sistemas de escape locales con campanas extractoras para proteger adecuadamente la mayoría de los almacenes.

Las instalaciones que están mal diseñadas o cuentan con un mantenimiento ineficiente del sistema de ventilación, a menudo sufren el síndrome del edificio enfermo (SBS, por sus siglas es inglés) debido al aire estancado o muerto. Esto puede ocasionar problemas de salud en los empleado; Los síntomas son dolor de cabeza, mareos y náuseas, lo que ocasiona que los trabajadores comentan errores y aumenta el riesgo de accidentes.

2. Dividir espacios de trabajo con paredes de cortina de tela

Una forma de abordar esos desafíos es maximizar la efectividad de los sistemas de escape de un área con la implementación de muros de cortina hechos de bateo antimicrobiano revestido de vinilo.

Los muros de cortina también son relativamente fáciles de reconfigurar si un espacio necesita ser ampliado o reducido. Las paredes de cortina se instalan fácilmente, se pueden recortar alrededor del conducto, las tuberías y pueden anclarse al piso para soportar la diferencia de presión a través de ellas. Flexibles, pero muy durables, pueden soportar el contacto de la maquinaria o el producto al doblarse, no romperse, en contraste con una pared dura y permanente.

3. Esclusas y puertas de alta velocidad

La principal función de la mayoría de las puertas industriales es proporcionar una separación ambiental estricta y, sin embargo, permitir que las personas y los equipos se muevan de forma rápida y segura de un área a otra.

En los últimos años ha aparecido una nueva generación de puertas enrollables con materiales antimicrobianos y otras mejoras. Estas nuevas características, junto con su capacidad para operar a altas velocidades (hasta 65 pulgadas por segundo) y proporcionar una capacidad de sellado ajustada, incluyen facilidad de limpieza y durabilidad.

Las puertas capaces de resistir la limpieza repetida con solventes químicos son una ventaja en la mayoría de las operaciones que involucran materia particulada y humos. Generalmente tienen una superficie lisa, dura y no porosa resistente al crecimiento microbiano y de hongos. Las puertas también deben tener una superficie cónica, y bordes que eliminan todo “refugio” de polvo u otros contaminantes, y sin ángulos agudos, ya que también pueden albergar microbios. Algunas puertas son incluso compatibles con GMP y FDA.

Además, deben ser resistentes a la corrosión (que a menudo es un problema con los sistemas de puertas más antiguos), deben usar marcos laterales y cubiertas de acero inoxidable, e incorporar un diseño sin lubricación, ya que los lubricantes pueden atraer partículas. También es aconsejable evitar las puertas con sujetadores y bobinas expuestos, ya que tardarán más tiempo en limpiarse y podrían albergar contaminantes.

4. Deje que los ventiladores de HVLS mezclen el aire de la instalación

Muchos gerentes de instalaciones saben que los ventiladores de gran volumen y baja velocidad son ideales para su capacidad de controlar las temperaturas, pero hay otro beneficio que proporcionan los HVLS: su capacidad para mejorar la calidad del aire interior.

La misma razón por la que los ventiladores HVLS son excelentes para equilibrar las temperaturas entre el techo y el piso está relacionado con el hecho de que son excelentes para mejorar notablemente la calidad del aire. En un proceso llamado destratificación, los ventiladores HVLS circulan suavemente el aire desde el techo hacia abajo hasta el suelo. Una vez que llega al suelo, recircula hacia arriba, solo para ser empujado hacia abajo.

Esta acción no solo crea temperaturas más uniformes de arriba hacia abajo, la mezcla de aire asegura que las partículas no se acumulen en áreas concentradas. Los empleados y visitantes en instalaciones que usan ventiladores HVLS no solo experimentarán un efecto de enfriamiento de 5 a 6 grados F en los días calurosos, sino que también respirarán aire más limpio y fresco.

Una inversión inteligente

Estos cuatro consejos para mejorar la calidad del aire a través del diseño de la instalación pueden reinventar los espacios de trabajo. Controlar y minimizar la peligrosa acumulación de humos y vapores aumenta la salud de los empleados y la calidad de los materiales. Trabajar con sistemas de escape, paredes cortinas y ventiladores HVLS son inversiones acertadas, para quienes buscan mejorar la calidad del aire interior y la seguridad en la planta.

Fuente: Grainger