La tecnología ha logrado que algunas organizaciones sean más competitivas, ganen agilidad, visión e impulsen su rendimiento gracias a la innovación. Ese proceso de transformación digital al que se han sumergido los ha llevado a evolucionar.

Para obtener ventaja competitiva y posicionamiento, se han centrado en la búsqueda del talento. Es decir, tener una plantilla con un profesional preparado, como lo es quien cursa un Máster Business Intelligence. Es la forma más efectiva de beneficiarse de la inteligencia empresarial.

Quienes han cursado un Máster Business Intelligence conocen la importancia de llevar a cabo una toma de decisiones bien informada. Cuando el resorte que da inicio a cada acción tiene su origen en datos objetivos, de calidad, actualizados e integrados, la organización se vuelve más inteligente y obtiene los siguientes beneficios:

Extraer valor de los datos: se puede obtener un gran volumen de información, pero si no se realizaron las preguntas adecuadas, no toda se convertirá en conocimiento accionable. Un profesional que ha asimilado los conceptos que se exponen en un Máster Business Intelligence, logra apoyar a su compañía en el camino hacia una mayor comprensión de las necesidades de los clientes y el mercado. A partir de esa visión se pueden tomar decisiones que permitan mejorar el rendimiento, cumplir las promesas de los clientes y construir relaciones a largo plazo con socios y proveedores.

Evitar los cuellos de botella: en un entorno como en la cadena de suministro, es clave evitar cualquier tipo de interrupción, por ello la inteligencia de negocios resulta fundamental para poder proporcionar información sobre el estado de la industria. Hay que saber emplear la información para actuar a tiempo y evitar problemas. El ejecutivo que ha cursado el Máster Business Intelligence está familiarizado con el dashboard y sabe cómo sacarle todo el partido al cuadro de mando integral (balanced scorecard) que le permite ajustar la estrategia en cada momento y hacer los cambios pertinentes a tiempo.

Obtener una visión única y consolidada de los clientes: la inteligencia empresarial da acceso a todos los datos del negocio, pasados, presentes y futuros. Registros históricos, datos transaccionales, información procedente de redes sociales, datos del CRM e incluso notas de las interacciones telefónicas con el personal de atención al cliente forman parte de los activos informacionales de la organización. En ocasiones, cada área, cada departamento y cada componente tienen sus propios repositorios pero, quienes han estudiado un Máster Business Intelligence entienden que hay que avanzar hacia una visión holística del negocio. De esta forma, su rendimiento y productividad individual se verán impulsados, garantizando, además, una experiencia mucho más satisfactoria para el cliente, al que la empresa conoce bien gracias a la visión 360 que saben mantener.

Fuente: Retos en Supply Chain