Ford está poniendo a prueba en sus autos partes impresas en 3D. La impresora, llamada Stratasys Infinite Build, puede producir piezas diseñadas específicamente para una mayor eficiencia del combustible.

Para producir una de las piezas en cualquier forma o tamaño, el componente debe ser diseñado en un programa de computación. A partir de esto, el dispositivo analiza el modelo y lo imprime capa por capa hasta que estas formen el producto final.

La impresora puede trabajar por días sin un operario. Si uno de los cartuchos de material de suministro está vacío o la materia prima se ha terminado, un brazo robótico los sustituye automáticamente por un recipiente lleno.

Por el momento, están probando partes para su división de coches de carreras Ford Performance, pero esperan que en un futuro puedan ser utilizadas para automóviles y camiones de mercado masivo.

Ford no es la única compañía que le apuesta a la impresión 3D. En el 2016, Daimler anunció sus planes para producir piezas de repuesto con esta tecnología, y Peugeot firmó un acuerdo con Divergent 3D para desarrollar procesos de impresión de metales para la producción de sus vehículos.

Tomado de: YouTube/Ford Media