La responsabilidad social y el cuidado con el medio ambiente ya no son solo temas éticos dentro de las empresas, sino que hacen parte de la reglamentación fundamental que deben tener las plantas para que puedan funcionar. Son un compromiso que involucra a clientes, colaboradores, proveedores, accionistas, autoridades y comunidades donde tienen presencia las industrias con el fin de aportar al bienestar común.
Gerdau Diaco es el mayor productor de aceros largos en Colombia y el principal reciclador de chatarra ferrosa en el país. Cuenta con plantas productivas en Muña, Yumbo, Tocancipá y Tuta; así como plantas que prestan servicio a constructores en Cota, Cartagena, Santa Marta, Barranquilla, Bucaramanga, Pereira, Medellín, Duitama, Ibagué, Manizales, Neiva, Yumbo, Montería, Villavicencio, Pasto y Tocancipá.
Esta empresa brasileña lleva más de 113 años de historia con participación en más de 14 países. Anualmente produce más de 500 mil toneladas de acéro líquido que va a ser utilizado en el sector de la construcción. Para su funcionamiento, requiere del uso de mano de obra calificada que trabaje continuamente en la planta y conozca sobre la actividad de las máquinas y los procesos.
De ahí, que lo más importante para Gerdau Diaco sea la seguridad porque esto les representa mayor rentabilidad. Ya que el hecho de que no hayan trabajadores accidentados o con problemas de salud, les implica que no hayan paradas en la producción ni gastos adicionales en imprevistos. Así mismo, sucede con el cuidado al medio ambiente que les permite obtener mayor ahorro de dinero con el uso adecuado de recursos.

Hasta el momento, esta empresa ha invertido alrededor de 90 millones de pesos en seguridad y medio ambiente en Colombia. Han reducido el consumo de agua por recircular más del 90% de este líquido dentro de la planta y están certificados para realizar la chatarrización de carros y manejar residuos, lo que proporciona mayor sostenibilidad al planeta.
Según el operador de máquinas y herramientas de cilindros de la Planta de Tuta, Fabio Orozco Guarín, anteriormente no existía concientización sobre el autocuidado de los empleados. No habían inversiones de los propietarios frente a este tema y se priorizaba la productividad antes que la vida del trabajador. Ahora, asegura, es lo contrario.
Antes de comenzar a trabajar, los empleados reciben charlas diarias sobre seguridad. Se efectúan listas de chequeo para verificar que las máquinas pueden operar y se acredita a los trabajadores para realizar trabajos de altura. También, cuentan con equipos de prevención de accidentes y se programa la actitud comportamental de los empleados para que valoren su propia vida y no se expongan a labores riesgosas sin la debida precaución.
Con estas actividades diarias, Gerdau Diaco ha logrado pasar de tener 3 accidentes por día a ninguno en un año. Para Jairo Carrero, Consultor de seguridad, “Salvar vidas es lo más importante que puede hacer un gerente”.
Para tener en cuenta
Dentro de una planta industrial es muy importante tener bien señalizado los implementos que deben utilizar los empleados en un área específica. A la vez que se debe informar por medio de vallas el riesgo que representa para el trabajador estar en este espacio. Para esta información se manejan unas convenciones específicas que dan cuenta del nivel de precaución que debe tener en cuenta el empleado cuando se encuentra en estas áreas. Estas son:
Color amarillo: Representa prevención
Color verde: Seguridad
Color azul: Información
Color rojo: Prohibición

Seguir estas indicaciones es de carácter obligatorio para todas las personas que trabajan dentro la planta. De esta forma se evitan riesgos que coloquen en peligro la vida de las personas.
Los caminos, también, deben estar debidamente cerrados y referenciados porque el continuo flujo de personas, camiones y cargas puede ocasionar un accidente como el atropellamiento de una persona.
A la vez, cada sección de la planta debe contar con puertas de compás de espera que le permita al trabajador concientizarse de cada paso que da en la planta ya que uno mal dado puede ocasionarle la muerte.
En el caso de la planta de producción de acero de Tuta, existen además otros elementos que ayudan a cuidar el medio ambiente y a ser responsables socialmente. Por ejemplo, cuentan con detectores de material radioactivo en el sistema de chatarrización para que cualquier elemento que tenga esta especificación sea retirado y desechado en lugares especiales. Ya que si se funde con otros materiales puede generar unos gases dañinos que contaminan todo el ambiente y lo convierten en un espacio radioactivo. O por el contrario pueden crearse baras de acero con este tipo de fenómeno físico.
La fundición de chatarra genera humos peligrosos que pueden ser ingeridos por el ser humano. Por eso, esta planta también utiliza sistemas de succión que filtra el aire para que salga limpio por una chimenea .
Así mismo, los residuos sólidos o escoria negra que se produce en el proceso de fundición de la chatarra son recolectados y reciben un tratamiento especial para poder volver a ser reutilizado en bases de carreteras o para reemplazar gravas. De esta manera, todo el proceso se convierte en un sistema de reutilización de material y en dismininución de desechos.
Finalmente, para tener un método de seguridad completo, todos los empleados en una planta industrial deben hacer uso del casco, guantes, gafas, overol y protector de oídos. Mientras que a las máquinas se les debe realizar su respectivo mantenimiento predictivo y correctivo, con el fin de que funcionen correctamente y no generen pérdidas por daños o paros no programados en la producción.