Fierros Industrial habló con Tulio Zuloaga, Presidente de Asopartes, a cerca de cómo se encuentra la industria automotriz y sus partes en equipos, maquinaria, innovación, tendencias, exportación y crecimiento. 

¿Cómo se ha proyectado en este 2017 el sector automotriz y sus partes?

La producción de este sector está en serias dificultades, nosotros tenemos una cuestión muy clara y es que el estado colombiano, no hablo de este gobierno ni del pasado, hablo de todos los gobiernos quienes poca atención han prestado a la industria en general, pero la nuestra es una de las que más se ha visto perjudicada. Lamentablemente, eso ha hecho que algunas industrias se hayan ido hacia Ecuador y otras hacia México. Realmente se han reducido las industrias de autopartes en el país. 

¿Cuáles son las tendencias en maquinaria y equipos de la industria automotriz?

El paso que estamos dando es de tecnología e innovación, estamos yendo por las últimas tecnologías robotizadas en la producción de autopartes para el ensamble de vehículos. Realmente hay un cambio fundamental en todo lo que es la maquinaria. Ya había maquinaria obsoleta, por ello buscamos las últimas tecnologías que son muy eficientes y que definitivamente han mejorado la producción, tanto en cifras como en la calidad.

¿Qué dificultades tiene este sector?

Nosotros tenemos unas dificultades que hemos venido atacando hace muchos años, son dos tipos de cáncer muy tremendos. El primero, es la parte de autopartes robada y segundo, el contrabando. Entonces vemos que nuestra necesidad es en seguridad en el sistema, nuestra necesidad es que el estado colombiano se interese en este sector, que después de bebidas y alimentos es el más importante del país. Estamos sufriendo estas dos situaciones que últimamente al estado colombiano se le ha olvidado por estar pensando únicamente en el proceso de paz. Nuestra dificultad hoy día es la seguridad y que realmente estos dos grandes cáncer que tenemos puedan ser reducidos lo más urgente.

¿De qué manera Asopartes ha contribuido al mejoramiento de las necesidades que tiene este sector?

Logramos algo muy importante y es una ley en la república que trata sobre la penalización del hurto de vehículos y la penalización del negocio negro de las autopartes usadas de ilícita procedencia. Hoy día esto es ley de la república, la cual tiene cárcel y no es excarcelable. En este sentido la fiscalía ya comenzó a actuar muy bien, ustedes han visto la publicidad en televisión que dice: no compre nada robado. Esto salió realmente de nosotros. Esperamos que esto comience a dar sus frutos.

¿Cómo se encuentra Colombia en exportación?

La venta de vehículos ha mejorado por el consumo interno. Teníamos un gran mercado que era Venezuela pero se cerró hace unos pocos años, en Ecuador bajo un poco la exportación. Se está exportando a Chile, Argentina,  Centroamérica y el Caribe. Pero, realmente las exportaciones han bajado tanto en vehículos, como en autopartes, ahí es donde hay que hacer un gran esfuerzo porque nuestra industria no es muy competitiva con las industrias del exterior. Uno no entiende como antes de que existiera el tratado de libre comercio con Korea, un vehículo que venía desde este país pagando transporte costoso, pagando un arancel del 35% más el iva, más la intermediación del país y llega al consumidor final, igual o más barato que ensamblado aquí. Nos falta eficiencia en hacer las cosas, para que realmente podamos ser más competitivos en los mercados internacionales.

¿Cuáles son los retos?

Los retos son inmensos porque tenemos tratado de libre comercio con Estados Unidos, con Korea, con Suiza, con la comunidad Europea, con Chile, con Centroamérica. Entonces, los retos son muy grandes, tenemos que saber producir, pero producir eficientemente, de tal forma que podamos ser competitivos en toda la parte internacional. El secreto de la industria colombiana es la exportación, industria que no exporte creemos nosotros que se puede morir.

¿Cuál es la meta de crecimiento?

El primer semestre ha sido un poco difícil, debido a que han sucedido cosas complicadas, venimos con un dólar que quedó arriba, una reforma tributaria muy complicada que encarece los productos inmediatamente. Además, todas las situaciones que sucedieron como el paro de Buenaventura por donde importamos muchas cosas, nos perjudicó significativamente. Entonces, el primer semestre fue bastante complicado, bastante difícil. Esperamos que este segundo semestre no hayan tantas dificultades, que se consolide el proceso de paz, que veamos que la guerrilla ya no está molestando, que logremos recuperar algo de lo que dejamos de ganar en este primer semestre.