Los errores en la planificación, fallas al cursar los pedidos y falta de espacio en el almacén debido a la acumulación de productos innecesarios, son consecuencia de una toma de decisiones que no se basa en datos objetivos. Por ejemplo, problemas de sobre-abastecimiento, productos caducados en almacén antes de su distribución o pérdidas ocasionadas por una precaria gestión de la función de abastecimiento, son inconvenientes que se presentan con frecuencia.

Para se competitivo debe ser capaz de ofrecer un nivel constante de productos y servicios a los clientes, para eso hay que conseguir el equilibrio entre el exceso de existencia y el desabastecimiento. ¿Qué se debe hacer? La fórmula del punto de pedido es la respuesta.

Punto de pedido: la optimización del abastecimiento

Es necesario tener siempre la cantidad correcta de productos para satisfacer la demanda, fórmula que se lleva a cabo siempre para prever las necesidades y contrastarlas con las cantidades disponibles. Resulta difícil optimizar las gestión de abastecimiento cuando se desconoce el punto de pedido.

Realizar este cálculo es indispensable en cualquier almacén para garantizar el equilibrio y la coherencia. Anteriormente, esta operación se hacía a mano o en base de datos recogidos en hojas de Excel, hoy día se puede automatizar para minimizar el riesgo de errores que puedan afectar el abastecimiento.

Las principales ventajas de conocer el punto de pedido son:

  • Disponer de productos en cantidad suficiente para abastecer  la demanda.
  • Reducir los gastos generales al evitar invertir en productos existentes.
  • Mejorar la previsión, ganar en ajuste en las operaciones, evitar la generación de desechos y alinearse con las necesidades del consumidor son sólo algunos de los motivos para aplicar la fórmula del punto de pedido.

¿Cómo calcular el punto de pedido?

El punto de pedido permite saber en qué momento se debe realizar un pedido concreto, en cualquier cadena de suministro gestionada con eficiencia existe el punto de pedido. Una de las tareas con mayor dificultad es la forma de calcularlo, estas son algunas pautas fundamentales:

La demanda de tiempo de entrega: se obtiene al multiplicar el tiempo de entrega por las ventas diarias promedio.

El stock de seguridad: es la diferencia entre la demanda máxima de tiempo de entrega y la demanda promedio de tiempo de entrega. Una vez se hallan estos dos factores, la suma de ambos da como resultado el dato que mostrará la clave de una gestión de compras óptima, el punto de pedido.

Punto de pedido = demanda de tiempo de entrega + stock de seguridad

 

Fuente: Retos en Supply Chain