El calor puede llegar a convertirse en un serio problema de seguridad en las instalaciones de fabricación y almacenes, especialmente en situaciones en que los trabajadores se dedican a actividades físicas prolongadas. Las altas temperaturas pueden generar estrés en el empleado e incluso provocar enfermedades graves y afectar significativamente la productividad de la industria.
Los gerentes de almacén deben ser capaz de identificar el estrés relacionado con el calor y tomar las medidas necesarias para proteger a sus empleados. Estos son cinco tipos de estrés y las medidas que se pueden tomar al respecto.

1. Calambres por calor: Son calambres musculares o espasmos que se producen durante una actividad extenuante. Son causados por bajos niveles de sal y líquido por sudoración excesiva. Por ende, los trabajadores afectados deben recibir líquidos cada 15 – 20 minutos. Cuando los calambres persiste durante una hora o más, se debe buscar asistencia médica.

2. Síncope del calor: El síncope de calor o desmayo, puede ocurrir por deshidratación después de una jornada larga de trabajo o en empleados que no están acostumbrados al calor. EL tratamiento implica en que la persona afectada descanse en un lugar fresco y se hidrate.

3. Agotamiento por calor: El agotamiento por calor sucede cuando una persona pierde una cantidad excesiva de agua y sal por la transpiración. Los síntomas incluyen alta temperatura corporal, sudoración excesiva, sed, dolor de cabeza, debilidad, irritabilidad, náuseas y mareos. El agotamiento por calor es una condición grave y requiere atención médica inmediata.

4. Rabdomiólisis: La rabdomiólisis es una afección que provoca una ruptura en el tejido muscular, causada por el estrés prolongado debido al calor y el esfuerzo. Los cólicos musculares, latidos cardíacos irregulares, orina color marrón, debilidad o intolerancia al ejercicio, son síntomas de la rabdomiólisis. Cuando no se hace un tratamiento a tiempo, puede causar graves daños al corazón y al riñón.

5. Golpe de calor: El golpe de calor es una condición médica muy grave que requiere una acción de emergencia inmediata. Ocurre cuando los mecanismos de regulación del calor del cuerpo fallan y la temperatura corporal sube rápidamente sin medios internos para detenerla. Los síntomas incluyen piel caliente y seca (o sudoración a veces incontrolada), temperaturas corporales extremadamente altas, confusión, alucinaciones y convulsiones. El golpe de calor puede resultar en coma o muerte.

Consejos de prevención
Afortunadamente, las enfermedades relacionadas con el calor son en gran medida prevenibles. Estos son cinco consejos para mantener su instalación fresca, cómoda y segura.

1. Educar: Asegúrese de que cada empleado conozca los peligros del estrés por calor y la manera de reconocerlos, tratarlos y evitarlos.

2. Hidratar: La deshidratación es un importante contribuyente a las enfermedades relacionadas con el calor. Por ello, debe proporcionar a sus empleados agua potable o bebidas deportivas en todo momento.

3. Ventilar: Es importante utilizar equipos que ayuden a mantener el área fresca como: aire acondicionado, ventiladores portátiles, ventiladores de techo y ventiladores de escape, son adecuados para este propósito.

4. Circular: El aire en una estructura grande puede estratificarse y estancarse, creando bolsas y capas de aire caliente y húmedo. Tenga en cuenta que un  aire acondicionado es una solución de refrigeración de fuente puntual y, a menudo, no proporcionará refrigeración uniforme en un espacio grande. Use ventiladores de techo de alto volumen y baja velocidad y ventiladores portátiles para mejorar la circulación de aire, especialmente en áreas irregulares.

5. Deshumidificar: La alta humedad empeora el efecto del calor porque reduce el efecto de enfriamiento evaporativo de la transpiración. La instalación de deshumidificadores en áreas de alto uso puede ayudar a mantener las condiciones más cómodas.