La digitalización de la fabricación, impulsada por el internet, permite que las empresas aprovechen los datos y las métricas para mejorar sus sistemas y decisiones de negocios, lo que genera operaciones más rentables y eficientes.

La Industria 4.0 está hecha para mejorar la productividad de la empresa, consolidando y analizando datos vinculados al proceso de fabricación. Diferente compañías como Siemens, BASF y Daimler-Chrysler están fabricando productos con sensores conectados a internet, para así prestar mejores servicio y productos a sus clientes.

Aún con las herramientas digitales, puede ser difícil que las empresas integren este sistema con sus empleados. El acceso a los datos por si solos no dice nada, se necesitan personas que los analicen e intrepreten para así tomar decisiones acertadas y beneficiosas.

Un entendimiento de cómo funciona el negocio, las demandas de los clientes y la situación financiera de la compañía ayudan a tomar las deciones. Al tener en cuenta el factor humano, las empresas pueden capitalizar los datos disponibles y así generar valor comercial, evitando pérdidas, reduciendo costos e incrementando los ingresos.

Ya que muchas veces los trabajadores ligan sus decisiones a emociones o experiencias pasadas, es mejor brindarles un sistema que permita mayor racionalidad y un razonamiento consciente.

No importa la cantidad de datos beneficiosos que usted logre recopilar si no hay un sistema para que las personas los puedan aplicar y sea sostenible en el tiempo. Las organizaciones tendrán que adoptar un enfoque integrado de sus procesos de negocio si se desea que las operaciones mejoradas se implementen eficaz y eficientemente de forma coherente en la Industria 4.0.