El trabajo de un Gerente de Planta es mantener las cosas funcionando sin problemas y eficientemente, minimizar el tiempo de inactividad de la producción y eliminar las sorpresas. Por ello es importante ir perfeccionando la gestión de equipos y los procesos de mantenimiento, por ejemplo, saber que repuestos debe tener a la mano para mantener el tiempo de inactividad al mínimo, en caso de alguna falla.

Identifique las partes de su línea de producción e incluso reúna toda la información sobre esas partes: manuales de reparación, listas de repuestos, manuales de operación, plazos de entrega y intervalos de mantenimiento. Estar siempre un pase adelante ante cualquier circunstancia inesperada que puede tener, le garantizará un buen nivel de producción. No contar con un producto a tiempo, atrasándose en su entrega, provocará insatisfacción en el cliente, lo que se traduce en pérdidas a futuro.

Capacite a su personal de mantenimiento para realizar las reparaciones y evitar los fallos de las maquinas, factor que causa extensas interrupciones. El control de calidad es un componente vital de confiabilidad, pero a menudo se pasa por alto. La fiabilidad de los equipos en fundamental y determinante en la rentabilidad y competitividad global. Un programa de gestión y mantenimiento de equipos, es uno de los factores indispensables para reducir costos de fabricación y aumentar el retorno de la inversión para sus activos.

Una empresa que quiere ser de clase mundial no tiene otra opción que ser de clase mundial en sus esfuerzos de gestión y mantenimiento, que les permita mantener un alto nivel de productividad, desarrollar liderazgo en el mercado y satisfacer las necesidades de los clientes.

Fuente: Raf automation

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