El estudio ‘Why sleep matters: Quantifying the economic costs of insufficient sleep’, de Rand Corporation, explica por qué la falta de sueño acarrea grandes pérdidas para la economía, alcanzando a representar el 2,92% del PIB de Japón y el 2,28% del PIB de Estados Unidos.

Dichas cifras representan USD$138.000 millones, en el caso del país nipón, y USD$411.000 millones, en el caso de la nación norteamericana. Es tal el efecto que la falta de sueño de los estadounidense tiene sobre su economía, que tienen 1,23 millones de días laborales perdidos al año.

Es bien sabido que no dormir bien afecta la velocidad de respuesta de las personas y su desempeño, ya que se disminuye su capacidad de alerta, vigilancia y atención. Cuando estos síntomas aumentan de gran manera, pueden llevar a que los trabajadores se ausenten de su trabajo.

Según el estudio, “si las personas que duermen menos de seis horas diarias comenzaran a dormir entre seis y siete horas al día, esto podría sumar USD$226.400 millones a la economía estadounidense”.

Aunque el sueño se considera un aspecto privado, el estudio alerta que las compañías tienen cómo ayudar para que la falta de sueño de sus empleados no afecte sus finanzas y, por lo tanto, estas cifras no se reflejen en la economía nacional: “Los empleadores pueden reconocer la importancia del sueño y el rol que ellos tienen en su promoción”. Además, recomiendan diseñar y construir oficinas más iluminadas, combatir los riesgos psicológicos del espacio laboral y desalentar el uso prolongado de dispositivos electrónicos dentro y fuera de la oficina.