La industria manufacturera ha buscado ofrecer siempre al cliente alta calidad, puntualidad y un costo competitivo a nivel mundial. Sus principales objetivos se han centrado en servir al cliente, por lo que su capacidad de producción pretende ser flexible, es decir, que tenga la capacidad de introducir rápidamente nuevos productos en el mercado.

La combinación de activos físicos para recopilar, analizar y comunicar datos genera enormes eficiencias en la fabricación y las operaciones comerciales. De esta manera, las nuevas eficiencias operativas permitidas por la transformación digital, generan retornos significativos en la manufactura.

Estos son cuatro pilares para la optimización inteligente de productos en la fábrica:

Conectividad: Con la capacidad de conectarse a todo, es importante determinar los datos requeridos, junto con los procesos y operaciones que necesitan mejoras. Por consiguiente, debe recopilar y comparar datos estructurados y no estructurados relevantes, a través de sistemas.

Cloud: Se debe acelerar la implementación de datos en la nube para proporcionar entornos seguros, escalables y flexibles.

Análisis: Debe aplicar análisis avanzados para obtener nuevos conocimientos de los datos de fabricación. Los cuadros de mandos visualizan los patrones de datos, lo que permite evaluar rápidamente el rendimiento del equipo.

Desarrollo de aplicaciones: Debe acelerar la innovación y ofrecer productos de alta calidad, más rápido con soluciones de desarrollo de software ágiles.

Estos cuatro pilares están transformando la fabricación proporcionando mayor inteligencia, mayor conocimiento y recursos más inteligentes que permitan a las organizaciones prosperar. Además, esto ayuda a generar ahorros de costos y la capacidad de mejorar la visibilidad / confiabilidad de los activos, la calidad / trazabilidad del producto y la eficiencia / seguridad de los recursos.

Fuente: Smartindustry