El Internet de las cosas (IoT) llegó para quedarse, precisamente por su capacidad de aumentar la productividad en las empresas e industrias. Las siguientes son tres maneras en las que el IoT cambiará las cosas como se conocen hoy:

1. Pagar por resultados, en vez de productos: La exactitud y la eficiencia son cada vez más buscadas y valoradas. Este es el caso de Siemens, que ofrece una tecnología de monitoreo de trenes enfocada en resultados, tanto así que en España tiene un cumplimiento de 99,9% en los horarios de los trenes. Si hay un atraso de más de 15 minutos, le dan un reembolso a los pasajeros.

2. Minimizar las lesiones: Algunas labores de alto riesgo pueden realizarse y monitorearse gracias al IoT y, con esto, evitar al máximo los daños. El conglomerado minero Rio Tinto quiere automatizar todas las operaciones mineras como parte de su proyecto “Mina del Futuro”.

3. Precios diferenciales: En la actualidad, solo se puede decir que un producto es de buena calidad o no. Sin embargo, el IoT ayudará a ampliar este rango de opciones al utilizar todos los datos de fábrica para determinan la calidad del producto. Si se añade esta información a la simulación de precios en tiempo real, permitiría fijar precios diferenciales para cada producto.