En el 2014, se impulsó la ley 1715 que introduce al modelo energético de la industria colombiana la energía renovable proveniente de fuentes no convencionales, tales como la energía solar, geotérmica y eólica, que no necesita de combustibles fósiles. Esto como parte de los compromisos asumidos por el país frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La universidad EAN junto con la multinacional ABB crearon un laboratorio de eficiencia energética donde se brindan capacitaciones y soluciones a las empresas para migrar hacia tecnologías más sostenibles.
Este laboratorio tiene equipos de alta gama que ahorran energía y dan confiabilidad a los procesos porque se pueden estar monitoreando y manejando a través de un smartphone o un computador, así se esté en otro país. Esto es lo que hace parte de la nueva era de las industrias inteligentes y digitalizadas.
En este momento el 66% de la energía de la industria está consumida por motores eléctricos. Sin embargo, laboratorios como estos están creando motores que transforman la energía eléctrica en mecánica, por lo que son más eficientes y tienen menos pérdidas. Esto es lo que se conoce en el mundo como alta eficiencia o eficiencia premium.
Además, estos motores cuentan con unos variadores que regulan la energía, velocidad e intensidad según la cantidad de trabajo que vayan a realizar las máquinas. Según Leonardo Rodríguez, director del Departamento de Procesos de la Facultad de Ingeniería de la universidad EAN, los equipos no pueden trabajar todo el tiempo al 100% porque se dañan más rápido y gastan más energía. Por eso, es importante implementar en las compañías los motores con variadores para que se pueda manejar el ritmo de trabajo dentro de la planta según la necesidad.
La multinacional ABB lanzará al mercado en el segundo semestre del año un sensor que permite conocer los parámetros del motor de forma remota. También, el consumo de enegía y el estado de la máquina para de esta manera generar alertas tempranas que les permita evitar pérdidas por las paradas en producción producto del daño de las máquinas. Todo esto por medio de las vibraciones.

Si los propietarios de plantas de la industria de alimentos invirtieran en este tipo de motores podrían obtener una eficiencia energética de aproximadamente el 30% y el retorno completo de la inversión al mes de comprarlos. Así lo afirma Ramón Monrás, presidente y lead country managing director de ABB para latinoamérica.
En Colombia el tema energético siempre había estado relegado debido a que el país se basaba en las compañías hidráulicas. Sin embargo, con el avance de la tecnología y el desarrollo de la industria a nivel mundial se han venido implementando y transmitiendo estos nuevos equipos que utilizan otros tipos de energías que son más amigables con el medio ambiente y más productivas. Esto ha creado la necesidad de implementar lo más pronto posible estos avances con el fin de ir a corde con el desarrollo del mundo y la eficiencia de los procesos.