En tiempos de competitividad extrema, la palabra clave es la eficiencia. ¿Qué tan importante es para los procesos logísticos y la cadena de abastecimiento?

La eficiencia en la cadena de suministro se entiende como la suma de tres factores principales: lograr que el producto llegue en las condiciones de calidad requeridas por el cliente; en el tiempo acordado (oportunamente); y a un costo justo y razonable. Pero el éxito en esta triada es tanto el resultado de una serie de procesos internos como de condiciones externas a la organización.

Según la Encuesta Nacional Logística 2015, la más reciente realizada por el Departamento Nacional de Planeación Nacional, a la eficiencia se le suma la efectividad, la cual en términos de logística implica: “Desarrollar un proceso integrado de principio a fin, el cual tenga la capacidad de ser visible, trazable, rentable en su operación y que cree valor a todos los involucrados en el proceso”.

Aunque en Colombia la definición está clara, el desempeño logístico no es el mejor. El país continúa estando por debajo de otros países de la región, con un índice de 2.6, a diferencia de Perú (2.8), Brasil (2.9), México (3.1) y Chile (3.3). En nuestro país se identifican los componentes de aduanas e infraestructura como los de mayor rezago.

En lo regional, sin embargo, algunas zonas se han destacado por su eficiencia y competitividad logística. La región Caribe cuenta con un indicador de 5,98%, seguido de la región Centro Oriente (5,73%). Los Llanos Orientales se encuentran de último lugar con 4.56%, explicado principalmente por los temas petroleros.

En cuanto a la región Pacífico resulta preocupante que los costos de cargue y descargue son los más altos del país (4,7 horas) y los factores que más influyeron en el costo logístico fueron la calidad de la infraestructura, la infraestructura de comunicaciones y TIC, y la seguridad.

Persisten los retos

Leonardo Ronderos, secretario ejecutivo en Alacat – Federación de Asociaciones de Agentes de Carga y Operadores Logísticos para América Latina y el Caribe, manifiesta que “la Encuesta Nacional Logística 2015 muestra un panorama complejo: entregas tardías y entregas incompletas, en un 17% y 8% respectivamente, es decir, dos de cada 10 pedidos llegan tarde”.

Estas demoras en las entregas se suman a los reclamos de los generadores de carga y los transportadores ante la enorme cantidad de tiempo que se pierde, acumulado a lo largo del país, en las paradas en los peajes; así como en las demoras de coordinación al momento de cargar y descargar en las compañías.

Los camiones llegan a los patios y pierden centenares de horas al año por retrasos o lentitud en los procesos de cargue y descargue de los vehículos. Ese es un problema de organización empresarial”, dice Ronderos.

En este aspecto se evidencian diferencias entre las empresas grandes y pequeñas, ya que estas últimas utilizan 1.4 veces más tiempo en el proceso de cargue y descargue. Así mismo la trazabilidad de la carga solo es monitoreada por el 54% de las compañías, a pesar de que solo un 32% cuenta con un sistema implementado, cubriendo: trazabilidad hacia atrás 63%; trazabilidad interna 83%; y trazabilidad hacia adelante 59%.

Según la Encuesta Nacional Logística 2015 la gestión empresarial es para el 34.8% de los consultados la segunda barrera que impacta la logística. La primera es la infraestructura (53,4%), y en tercer lugar, la gestión aduanera (11,8%). Esto, para un experto como el Secretario Ejecutivo de Alacat, implica que la solución está en buena medida en manos de la industria, la cual debe ocupar parte de su tiempo a auto examinar sus eficiencias para lograr mejorar sus indicadores.

Fuente: Encuesta Nacional Logística