La automatización en la fabricación y producción tiene como meta entregar a los clientes el máximo valor de un producto, utilizando los mínimos recursos necesarios.

El modelo “lean” o de producción ajustada busca la reducción en los tiempos de espera, transporte, sobreproducción, exceso de procesados, inventario, movimientos y defectos de los productos.

Algunos de los beneficios que conlleva juntar la fabricación y producción en un proceso automatizado son:

1. Control de costos:

Al automatizar se necesita un número menor de personas para lograr los mismos objetivos y nivel de rendimiento. La robótica colaborativa está diseñada para operar junto a los trabajadores humanos y agiliza la producción.

Un estudio de ABI Research asegura que este mercado alcanzará los US$1.000 millones en 2020, llegando a más de 40.000 unidades al año.

2. Eliminación de desperdicios:

La configuración y programación del equipo que utilice puede indicar si un proceso de producción está superando los límites de tolerancia, evitando así la chatarra y reelaboración.

3. El Internet de las cosas:

La conexión de equipos a sistemas empresariales reduce el esfuerzo para reportar el estado de la producción. El Internet de las cosas (IoT) permite a los operadores concentrarse en un trabajo más eficiente para satisfacer las necesidades del cliente.

4. Mejora de la precisión:

Manejar su inventario es una tarea vital, pero que toma bastante tiempo, por esto lo mejor es automatizar los procesos de picking y put-away. Esto puede disminuir los materiales extraviados y ayudar a asegurar el seguimiento exacto del lote.

Estos procesos van en crecimiento en las diferentes industrias. Llevar la suya hacia un modelo “lean” le puede traer muchos beneficios.