Innovación es una de las palabras que más representa a la empresa Ladrillera 21. Hoy en día, esta planta industrial ubicada a las afueras de Bogotá, es reconocida por su alta inversión en tecnología y su visión estratégica por querer que los procesos de producción sean cada vez más eficientes, manteniendo siempre la calidad en el producto final.

Revista FIERROS INDUSTRIAL habló con Myriam Hernandez, gerente de Ladrillera 21, para conocer más sobre los avances que ha tenido esta planta industrial en términos de tecnología, eficiencia y productividad, gracias a la automatización y la robótica.

FIERROS INDUSTRIAL: ¿Cómo ha aumentado el rendimiento de la planta con la instalación de maquinaria automatizada y robótica para el proceso de producción?

Myriam Hernández: La automatización no solamente nos ayuda en el proceso de producción para hacerlo mejor y más rápido, sino también para estandarizar la calidad del producto, reducir costos de producción y reducir las pérdidas de material en el proceso. Con la estandarización de la automatización y la utilización de robots es mucho más fácil, porque nos permite medir en cada parte del proceso la eficiencia de las partes y tomar decisiones de control o modificación de manera muy rápida. Todo esto, nos ayuda a ser más eficientes en el uso de los recursos. A su vez que nos permite mantener nuestra calidad y ofrecer nuestro producto a un mercado competitivo y poder mantenerse en él, con calidad, precio y servicio.

La industria ladrillera es muy rudimentaria en su nacimiento y aquí en Colombia, en algunos casos todavía es bastante rudimentario el proceso. Entonces la industrialización de la planta ayuda a estandarizar los procesos, generando rapidez y eficacia y evidentemente mayor capacidad de producción, permitiendo organizar diversos turnos de trabajos. La industrialización de las ladrilleras es un proceso que se esparció rápidamente por toda  Colombia.

F.I: La automatización y la tecnología de punta, como lo es la robótica, permiten que los procesos sean constantes, aportando así, a que haya mayor eficiencia. En cifras, ¿cuánto ha variado la producción de Ladrillera 21, luego de la instalación tecnológica en el proceso?

M.H: Evidentemente los números cambian significativamente. Inicialmente un factor muy importante es el uso eficiente de los recursos. A través de nuestro programa de optimización de recursos, estamos constantemente en la búsqueda de soluciones que nos permitan ser más eficiente energéticamente, como parte de nuestro compromiso con el ambiente, logramos reducir las emisiones de CO2 a través de nuevas inversiones. Como segundo punto, tenemos un incremento de la producción alrededor de un 30%, aunado a un proceso eficiente que nos ha permitido reducir nuestros porcentajes de desperdicios a niveles entre 3 y 5%. Todo esto se traduce en beneficios económicos que nos permitan ser más competitivos en un mercado tan complejo como el mercado colombiano. Las inversiones en estos procesos son demasiado altas, pero si se logran los objetivos propuestos tienen su compensación en el tiempo.

F.I: ¿Qué significado tiene dar el salto a automatizar?

M.H: La gente le tiene miedo a automatizar, también es un proceso que no es económico, Pero es un proceso que bien diseñado y puesto en marcha, logrando los objetivos la recuperación de la inversión vale la pena, aunque no sea a corto plazo. De todas maneras con los adelantos en tecnología las industrias deberían invertir en sus procesos de reingeniería y optimizar los procesos de fabricación, que a la final tiene muchos beneficios no solo económicos sino de calidad, reconocimiento en el mercado. Además de cumplir con el medio ambiente en cuanto a polución, contaminación, hemos participado con la alcaldía del municipio en procesos de desarrollo limpio los cuales han contribuido a la disminución de emisiones de gases efecto invernadero. Adicionalmente, nos encontramos haciendo otra serie de cambios que nos permitan contribuir aún más con el medio ambiente.

F.I: Hablar de robótica en un rubro como ladrillera no es tan común en Colombia. ¿Cómo ven este tema al ser líderes pioneros en este tema?

M.H: En realidad, como mencionamos anteriormente, Colombia se ha mantenido como un sector tradicional artesanal, con varias excepciones. Para aquellas empresas pequeñas automatizar, requiere de una gran disciplina financiera, dado que la inversión inicial es muy alta y los beneficios solo son perceptibles, como mínimo, en el plazo de un año luego de haber realizado la inversión. No es una labor fácil, sino se está preparado. De igual modo, los nuevos requerimientos de salud y seguridad en el trabajo, ambiente y otras regulaciones gubernamentales nos obligan a migrar a este tipo de industrias.

En realidad, cuando los accionistas decidieron invertir en Colombia lo hicieron con una visión de largo plazo, por lo cual el plan estratégico nos obliga a desarrollar una planta que estuviera acorde con todas los requerimientos actuales de este tipo de industria a nivel mundial y que nos permitiera ser competitivos en un mercado tan difícil.

F.I:Y sobre este tema, ¿cómo ha identificado el cambio a ser más eco-eficientes con automatización?

M.H: Sin duda, con automatización somos más eficientes en cuanto a calidad, precio y costos de fabricación así como también somos más amigables con el medio ambiente. Aunque la empresa trabaja con gas y carbón, nuestro foco radica en que el uso de esos recursos sea los más eficiente posible, para mitigar el impacto de estas emisiones. Realizamos informes periódicos de emisiones atmosféricas, estudio de ruido con resultados

satisfactorios, todos por debajo de la norma. Sin embargo, no nos conformamos con eso, siempre estamos con el fiel compromiso de buscar alternativas que nos ayuden a minimizar y mitigar el impacto del proceso. De igual manera, estas mejoras en el control de la polución en planta, garantiza ofrecer una mejor calidad de vida a nuestros trabajadores en sus áreas de trabajo.