Existen empresas que demuestran que a través de la implementación de tecnología y de un proceso administrativo eficiente, se puede generar mayor productividad.

Gabriel Gutiérrez Muñoz, gerente de Industrias Metálicas “La Roca”, contó su experiencia dentro de la planta de Ciudad Bolívar, donde 25 empleados se dedican a hacer muebles metálicos para el sector de la construcción.

“Son cajas para los medidores de agua y gabinetes donde van los artículos para la extinción de incendios”. Se trata de una pequeña empresa que, aunque lleva tan solo cuatro años en el mercado, ha logrado excelentes resultados y ha presentado un crecimiento sostenido. En el 2012, las ganancias de la empresa fueron de 307 millones de pesos. En el 2013, de 804. En el 2014 de 1,430 y en el 2015 de 1,636 millones.

La empresa comenzó con cuatro empleados, miles de sueños y unas ganas infinitas de emprender un negocio familiar.

“Comenzamos con unas máquinas manuales. Teníamos un troquelador y dos equipos de soldadura. La productividad no era buena. Con el paso de los años y de acuerdo a nuestras capacidades adquisitivas, hemos ido comprando troqueladoras mecánicas que nos multiplican por 50 la eficiencia”.

Y ha sido tal la eficiencia, que hoy en día producen alrededor de 2000 unidades al mes y han logrado ganarle negocios a la competencia.

“Cuando se toma la decisión de comprar una maquinaria nueva lo que uno está buscando es mayor productividad, o sea minimizar los tiempos para que así mismo la producción fluya mucho más rápido”.

BUENA GESTIÓN Y BUENAS COMPRAS

Gabriel asegura que el éxito no solo se puede adjudicar a una compra de maquinaria.

Es el resultado de una buena administración, de tener una estructura sólida, un plan específico a seguir y una visión general del negocio.

“¿Qué es lo que vamos a hacer? ¿Hacia qué sector nos vamos a dirigir? ¿Cómo está el mercado? ¿Cómo podemos ser más eficientes?”.

Para Gabriel no hay nada imposible. Tiene muy claro que ante un exceso de demanda hay que trabajar extra. Si se necesita más personal, lo va a contratar; si requiere otra máquina, la va a comprar.

En su proceso de crecimiento, se dio cuenta de que quería tener control sobre todo el proceso productivo y no depender de un proveedor para tener inventario de mangueras, válvulas y demás elementos.

Como anécdota cuenta que alcanzaron a perder negocios porque los proveedores se demoraban hasta 10 días en surtirlos.

“Fue así como empezamos a importar los productos desde China, Italia y España. Ahora tenemos inventario para por lo menos unos 90 días”.

Aun en momentos de recesión económica, su empresa está al día en productos para reaccionar oportunamente a las necesidades del mercado. Su visión, su capacidad de identificar necesidades, analizar oportunidades y el amor por su trabajo le ha permitido avanzar hacia la cima del éxito.