Que se tengan discos y telas abrasivas de buena calidad en el mercado, no significa que necesariamente la industria los esté adquiriendo; a veces se opta por el producto más barato y no por el que brinde el mejor costo – beneficio asociado al rendimiento y el desempeño.

Según comenta Mario Arenas, gerente comercial de Cie de Colombia, uno de los problemas asociados al proceso de compras en la industria es que es “nubloso”. Con los operarios se hacen pruebas de los abrasivos; con los ingenieros de planta, calidad y seguridad industrial se certifican esas pruebas, pero la decisión final es del encargado de las compras, que casi siempre se guía por criterios económicos y no técnicos.

“No todos los discos que se encuentran en el mercado son certificados, y en muchos casos, se falsifican. Para evitar caer en manos inescrupulosas, la mejor manera es medir el disco y comprobar que corresponden sus dimensiones con las declaradas en el producto”, agrega Arenas.

OJO A LA OSA

Al momento de adquirir un abrasivo, cuente con un producto de calidad.

Desde el 2000, varios fabricantes europeos de abrasivos decidieron fundar la Organización bpara la Seguridad de los Abrasivos – oSa, con el fin de establecer un mensaje claro en contra de productos de baja calidad y alto riesgo de manipulación. Un disco que cuenta con certificación oSa brinda al distribuidor y al usuario la garantía de disminución de riesgos asociados a la fabricación del producto, una ventaja competitiva al trabajar con discos de mejor rendimiento y mayor seguridad en su aplicación.