Inteligencia descentralizada, producción flexible, sensores inteligentes, automatización global, máquinas adaptadas a las necesidades de cada producto. Cada uno de estos conceptos está detrás de la llamada industria 4.0, de las fábricas del futuro. Un futuro que se traducirá en una nueva revolución industrial y que, en absoluto, es ciencia ficción, sino que va convirtiéndose poco a poco en realidad.

La automatización pasa actualmente por uno de sus momentos de cambio más importantes, y está generando una auténtica revolución en los procesos productivos. De la misma forma que ha ocurrido en el ámbito de la computación, al igual que se habla de smart city, se está empezando ya a hablar de smart factory.
Pero, ¿cómo es esa fábrica inteligente? En primer lugar, la inteligencia estará descentralizada; los sistemas de las fábricas inteligentes funcionarán igual: el ordenador central sólo tendrá que trabajar cuando detecte algún problema. Asimismo, las fábricas contarán con sistemas modulares y de producción flexible, sensores inteligentes de altas prestaciones, etc. Y, por encima de todo ello, un concepto clave: la inteligencia del producto. Antes era la máquina, pero en la fábrica 4.0 es el producto el que manda. Pasamos de la inteligencia en el entorno a la inteligencia en el desarrollo, “y todo aquel que quiera ser competitivo esta es la línea que deberá seguir”.

Asimismo, dentro de este ámbito se destaca la importancia del cloud computing, pues en estas nuevas fábricas la inteligencia estará en la “nube”, no ya en los ordenadores o en los PLC. Las tecnologías de la información están modificando absolutamente todo. Es así como el reto de nuestra industria en Colombia, no es solo llegar a tener procesos automáticos que garanticen más velocidad, mejor calidad, mayor productividad y competitividad, a través de componentes estándar o tecnologías tradicionales, es necesario que en los proyectos de automatización se incluyan componentes desarrollados para mantener y proporcionar un monitoreo constante y fiable, que los datos y señales que emiten permitan la toma de decisiones en cuanto al funcionamiento, cambios de formato, logística, producción y eficiencia de las empresas.

Una transición fundamental está teniendo lugar en el mundo de la producción y Colombia no será indiferente. El mundo real y la realidad virtual se siguen fusionando; tecnologías de la información y de las comunicaciones modernas se combinan con los procesos industriales tradicionales, cambiando así las diversas áreas de la producción. Artículo tomado y ajustado de: www.festodidactic.es